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Bienvenidos a la adolescencia

En la adolescencia, todo nos cambia… nuestro cuerpo, nuestra forma de pensar… y todo nos pasa muy rápido. Te suena familiar? Te invitamos a contestar el siguiente test y luego hablamos de los resultados:

  • Peleas con tus papás a cada rato? No quieres que se metan en tu vida?
  • Cuestionas todo lo que dicen tus padres o maestros: normas, permisos, sugerencias para vestirte?
  • Ya no te divierten las cosas que antes te gustaban?
  • Te sientes incomprendido?
  • Te preocupa mucho verte bien?
  • Le contestas mal a tus papás?
  • Hace tiempo que no tocas tus juguetes?
  • Te mueres por jugar con la Barbie o carritos pero no lo haces ni loc@ porque si te ven tus amig@s te rayas?
  • Todo te aburre?
  • Tu grupo de amigos es lo más importante en la vida?
  • No te entiendes ni tú mism@?

Si en la mayoría de las preguntas anteriores, tu respuesta fue un rotundo SÍ, entonces…bienvenido a la adolescencia. 

Cuando crecemos…  nuestro cuerpo y nuestra mente, sufren unas “pequeñas modificaciones”, somos como un volcán en erupción, que no controlamos las cosas que nos ocurren, lo que pensamos, lo que sentimos, muchas cosas nos dan curiosidad y queremos probarlo TODO, aunque ese todo no sea bueno para nosotros… pero nos da prestigio con los amigos porque hemos hecho mas cosas que ellos.

A veces, buscamos info sobre sexo o cualquier otro tema preguntando a nuestros panas, que están igual o más confundidos que nosotros…

Además, en esta época: 

  • Creemos que somos superpoderosos
  • Creemos que nada nos va a pasar a nosotros
  • Creemos que nos las sabemos todas
  • Nos encanta decir groserías y no podemos evitar decirlas
  • Nos cuesta seguir normas (sobre todo si vienen de los adultos)
  • Pensamos que somos muy maduros

Queremos probarlo todo para echárnosla de adultos (fumamos, bebemos, queremos tatuarnos y ponernos piercings)  (…hay algunos que se pasan)

Te darás cuenta que comienzas a pensar diferente, las cosas que antes te parecían muy divertidas, ahora son para niños y muy aburridas.  

En nuestro cuerpo, también ocurren cambios muy rápidos, que nos pueden sorprender e incomodar si no estamos informados. A veces nos salen granos, engordamos o adelgazamos… salen vellos nuevos, nos cambia la voz… se alargan los brazos, piernas, muslos…y hasta la forma de la nariz cambia!  

En el caso de los chamos: La voz se hace más grave (y mientras esto pasa puedes desafinar un poco cuando hablas). Crece todo, desde tu estatura hasta el tamaño de tu pene. Aparecen vellos en axilas, pecho y genitales. 

En el caso de las chamas: Las caderas se ensanchan, aparecen los senos (más grandes en unas que en otras) y como al año de esto, aparece la primera menstruación. 

Y por si fuera poco… además de esta avalancha de cambios físicos y emocionales, comenzamos a tener sueños y fantasías con contenido erótico con personas que nos gustan, y queremos tocarnos nosotros mismos para obtener placer. 

Todo esto nos pasa a todos, es NORMAL, no tienes por qué asustarte o estresarte, lo que pasa es que son muchos cambios simultáneos y pueden darte un poco de ansiedad, pero si estás informado y sabes cuáles son las fases por la que vas a pasar, será más fácil controlar el estrés.  

En algunos adolescentes pasa que cuando las emociones no se manejan adecuadamente, el volcán de la confusión, que tiene un núcleo candente y agitado, busca aliviar la presión que ha ido acumulándose a través de algunas fisuras. Las fisuras pueden ser conductas sexuales de riesgo, consumo de drogas, conducta criminal o abandono de los estudios. No queremos que nada de esto nos pase a nosotros.

La adolescencia es temporal. Tenemos que relajarnos y tener paciencia. Una mente relajada es una mente que se puede concentrar, que está atenta a la realidad del presente y pone los temores al futuro en el background.

La adolescencia es el período de transición entre la niñez y la edad adulta. Es la etapa de desarrollar nuestra personalidad, de forjar lazos interpersonales con otras personas diferentes a la familia, aprender a formar pareja, a controlar de manera responsable la sexualidad en desarrollo, y de adquirir la capacidad de independizarnos económicamente, a través de la educación.

La adolescencia es la época para planear nuestras vidas, para soñar, para pensar qué queremos ser dentro de 5 años, 10 años, 15 años, 20 años.

Es importante aprender a cuidar de nosotros mismos, asegurarnos de obtener el apoyo que necesitamos, buscar un adulto en quién confiar, alguien que nos entienda, que nos ayude a manejar las emociones de manera que nuestra autoestima y la percepción de nuestro entorno sean siempre positivas.

Lo más lógico sería que pudiéramos acudir a nuestros padres, que ellos hayan creado un clima de confianza, apertura y comunicación con nosotros. Pero si sientes que no puedes hablar estas cosas con ellos, seguro que tienes…una amiga de tu mamá…o una profe de tu liceo… un adulto en quién confiar...para conversar estos temas. Si no consigues a nadie…recuerda que desde los 14 años tenemos derecho a pedir una cita médica para nosotros mismos y a que se respete la confidencialidad…recuerda las opciones que te damos: Visita Dónde acudir? Allí encontrarás adultos en quién confiar, que te guiarán por la maravillosa época de la adolescencia…o Contáctanos y pregunta lo que quieras...

Leer sobre los cambios físicos y emocionales, así como los signos de fertilidad durante la adolescencia, hace que tengamos mayor conocimiento de la forma en que funcionan nuestros cuerpos, y podamos tomar decisiones adecuadas con respecto a nuestro comportamiento sexual. 

Entender nuestra fertilidad, nos ayuda a romper mitos y a desvanecer conceptos erróneos sobre la salud reproductiva, para prepararnos mejor para la vida adulta.