
Leer sobre los cambios físicos y emocionales, así como los signos de fertilidad durante la adolescencia, hace que tengamos mayor conocimiento de la forma en que funcionan nuestros cuerpos, y podamos tomar decisiones adecuadas con respecto a nuestro comportamiento sexual.
Entender nuestra fertilidad, nos ayuda a romper mitos y a desvanecer conceptos erróneos sobre la salud reproductiva, para prepararnos mejor para la vida adulta.










